Policías hispanos de NJ que mataron criollo bipolar habrían incursionado ilegalmente en la casa ~ ´


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Policías hispanos de NJ que mataron criollo bipolar habrían incursionado ilegalmente en la casa

Miguel Cruz Tejada - agosto 07, 2016


NUEVA YORK._ Los agentes de la policía de Hackensack en New Jersey, que el 21 de mayo de 2015, mataron a balazos al dominicano bipolar Elvin Díaz, habrían entrado ilegalmente a la casa de la víctima, donde la uniformada alega, sacó un cuchillo para enfrentar a los oficiales Miguel Molina y Elvin Hernández (dominicano), quienes justificaron la muerte diciendo que le ordenaron tres veces que tirara el arma, pero Díaz, desobedeció y seguía acercándose a ellos.

NUEVA YORK._ Elvin Díaz, muerto por dos policías hispanos en Hackensack, uno de ellos dominicano, que no fueron acusados. A la derecha, su madre Cecilia Luna Díaz y su hermano Kelvin Díaz, rechazan la versión policial. 
La revelación figura en la demanda millonaria, que ha sido sometida en una corte federal por la madre de Díaz, Cecilia Luna Díaz y su abogado para reclamar compensación en una causa civil, por asesinato y violación de los derechos constitucionales de su hijo.

El jueves de la semana anterior, un Gran Jurado de la Corte Criminal de Hackensack, decidió no acusar a los policías, argumentando que el “uso de fuerza letal estuvo justificada”, a pesar de numerosas vigilias, marchas y manifestaciones que se realizaron desde 2015, para que ambos agentes fueran judicialmente procesados.

La demanda afirma que el sargento Molina y oficial Hernández, entraron ilegalmente en la casa de Elvin Díaz para un propósito impropio. 

Los policías que fueron a buscar a Díaz, porque no se presentó ante su oficial de Libertad Bajo Palabra, estando en probatoria, niegan la versión de la madre, que es corroborada por su otro hijo.

Los oficiales llegaron a la casa situada en la avenida Temple el 21 de mayo de 2015 para buscar a Díaz, de 24 años, que no había ido a varias citas al Departamento de Corrección, de acuerdo con una declaración hecha por el fiscal interino del condado de Bergen, Gurbir Grewal. 

Díaz, era conocido en la ciudad por ser perturbado emocionalmente, y estaba en probatoria después salir de la cárcel por un incidente en el que presuntamente agredió a policías que lo estaban arrestando como un sospechoso de robo a mano armada.

El oficial Hernández es pariente lejano y él y Molina, que visitaban la casa de los Díaz con cierta frecuencia, le habían enviado mensajes de texto a la madre y a la víctima, antes de ese día, dijo el fiscal Grewal.

A su llegada, los agentes subieron al apartamento del segundo piso donde fueron recibidos por un miembro de la familia Díaz, explicó el fiscal. Las alegaciones de la fiscalía no aclara cómo los agentes lograron entrar a la casa o si tenían una orden judicial para incursionar en la vivienda. 

Los agentes terminaron disparando Díaz nueve veces en la cocina del apartamento, porque supuestamente les fue encima a ellos con un cuchillo de cortar carne, dice el comunicado del fiscal.

El abogado Frederick Gerson, que está manejando la demanda en nombre de la madre, cuestionó por qué los policías optaron por entrar en la casa, sin orden judicial, para buscar un hombre emocionalmente perturbado que estaba en libertad condicional por actuar agresivamente contra la policía.

"Lo que no se le explicó al Gran Jurado es la razón por la que los policías entraron en la casa en primer lugar", agregó defensor. "Lo que sí sé, es que necesitaban una orden de un juez y entraron en la casa sin llamar. Los dos sabían que el fallecido y ellos, sabían de su condición pero acabaron por entrar."

Dos abogados que representan a la ciudad y a uno de los oficiales, sostienen que Hernández y Molina, estaban en la casa trabajando un asunto policial “legítimo”.

Thomas Hanrahan, abogado que representa el municipio de Hackensack y al Departamento de Policía en contra de la demanda la señora Luna Díaz, dijo que la cuestión de la entrada sigue siendo "simplemente una reclamación"

"Si nos fijamos en la decisión del Gran Jurado del fiscal Grewal, nos damos cuenta que no menciona si se requería o no una orden para entrar a la casa", dijo.

Señaló que no ha tenido acceso a ningún documento de la policía de Hackensack ni de los servicios de emergencia relacionados con el hecho, ya que los registros se habían sellado durante las deliberaciones del Gran Jurado.

El abogado de la ciudad y la policía, agregó que cree que fue algún inquilino que dejó entrar a los policías a la casa de los Díaz.

Ian Doris, el abogado del oficial Molina, dijo que podría haber varios motivos por los que los agentes entraron en el apartamento. "Estaban allí para fines legítimos", expresó Doris. Dijo que aún no tenía todos los detalles del caso, también a causa de los procedimientos del Gran Jurado.

Una vez dentro de la casa, Molina y Hernández se encontraron con Kelvi Díaz, el hermano de de la víctima.

Las autoridades argumentan que cuando la víctima, vio a los dos policías, fue a la cocina y cogió el cuchillo, que mantuvo por encima de su cabeza.

Molina y Hernández sacaron sus armas y le ordenaron a Díaz dejar caer el cuchillo al piso y mantener la calma

Un tercer agente no identificado, se quedó en el pasillo del segundo piso y mantuvo retenidas a la madre y al hermano de Díaz en una habitación lejos de la cocina.

Díaz se burló de los oficiales, dice el fiscal Grewal.

"Yo sé cómo funciona esto. Bala en la cabeza. Bala en la cabeza. Vamos, matéenme, antes de que yo los mate a ustedes", les habría advertido la víctima a los agentes, según la fiscalía.

Hernández llamó al tercer oficial para que pidiera el envío de los SWAT a la casa, pero Díaz se lanzó sobre los agentes, agrega el argumento de la fiscalía.

Molina disparó nueve balas y Hernández una Díaz cayó boca abajo, con el cuchillo debajo de su pecho.

Los policías no tenían pistolas eléctricas Taser ni cámaras de vigilancia en sus uniformes, y tampoco había cámaras de seguridad en la casa.

El incidente duró unos seis minutos, desde el momento en que Molina notificó a la central por radio que había llegado a la casa. 



El juez que revisa la demanda citó a las partes para una audiencia el próximo seis de septiembre.

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