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viernes, 23 de marzo de 2018

Hijos de niñera dominicana enjuiciada por asesinatos de niños testifican con relatos disimiles

Miguel Cruz Tejada - viernes, marzo 23, 2018





NUEVA YORK._ Dos hijos de la niñera dominicana Yoselyn Ortega, que está siendo enjuiciada por los asesinatos de los niños Lucía y Leo Krim de 6y 2 años de edad, en octubre de 2012, testificaron ayer jueves en el estado, con relatos disimiles sobre el estado de la madre antes de supuestamente cometer los crímenes. 

NUEVA YORK._ Joel Almaca y Jesús Frías, hijos de la niñera Yoselyn Ortega, testificaron ayer jueves en el juicio que se le sigue a la dominicana por los presuntos asesinatos de los niños Lucía y Leo Krim en octubre de 2012. (Fotos fuente externa)



Jesús Frías y su medio hermano Joel Almaca, el segundo dejado en la República Dominicana cuando tenía cuatro años de edad, expusieron al jurado diferentes versiones sobre la salud mental de Ortega, previo a los asesinatos de los menores. 

Frías, calificó originalmente los asesinatos como “un accidente” y cuando el fiscal adjunto Stuart Silberg, le replicó que repitiera la palabra, corrigiendo el término y diciendo que “antes de lo que pasó”. 

El hijo de la niñera de 22 años de edad, relató que en el verano de 2012, antes de los crímenes, él cuidó de “Babar”, el perro de la familia Krim y que conoció a los niños. 

Dijo que había estado hablando sobre la tristeza de su madre en ese lapso de tiempo, antes de que ella presuntamente matara a los menores. 

"Desafortunadamente, dos niños murieron", dijo Frías después de que el fiscal Silberg le gritara en repetidas ocasiones, "¿acabas de decir accidente?" 

El hijo de Ortega también aseguró que su madre amaba a los niños y frecuentemente ponía a Lucia a hablar con él el teléfono para que la niña practicara su español. 

La menor que fue apuñalada 30 veces, con frecuencia dibujaba imágenes de la niñera, testificó Frías. También le entregó a él un nuevo iPad, que fue un regalo de los padres de los niños. 

Ortega miraba fijamente a su hijo, que ignoraba su mirada, excepto cuando la identificó en la corte. 

El padre de los niños, Kevin Krim, se sentó en el tribunal por tercer día, con los brazos cruzados en la segunda fila de los bancos. 

Aunque otros familiares han repetido que Ortega, que monta una defensa de locura, les dijo que veía a "un hombre negro" o "una sombra negra" que la seguía y le hablaba Frías le dijo al tribunal que ella nunca se lo había contado. 

"¿Nunca te dijo algo sobre cómo estaba plagada, perseguida por las sombras y los demonios?", le preguntó el fiscal Silberg. 

"No a mí", respondió. 

Dijo que su madre era muy protectora con su seguridad, que lo había golpeado debajo de la cama en la República Dominicana cuando su perro ladró, asustado de ladrones. El hijo admitió que a veces, después de mudarse a los Estados Unidos, cuando salía de la casa para jugar baloncesto por las noches su madre lo seguía y lo miraba escondida. 

Frías relató al jurado que la noche de los asesinatos, recibió una llamada del número de teléfono de su madre, pero los jurados escucharon anteriormente que Ortega dejó su celular el día que ella mató a los niños. 

El joven declaró que escuchó una llamada en el celular que le dijo “necesito ayuda”. 

Nunca se ha encontrado el teléfono de Ortega, aunque la línea se desconectó rápidamente luego de los asesinatos. 





ALMACA 

Por su parte, Almaca dijo en su testimonio que su madre le comunicaba por teléfono desde la República Dominicana que sentía frecuentes y fuertes dolores de cabeza y que él le recomendaba que fuera al médico. 

Dijo que una de las testigos, Milady García, hermana de Ortega, hablaba frecuentemente con su madre sobre la situación emocional de la acusada. 

“Estando en la República Dominicana tres veces antes del suceso, mi madre se quejaba de fuertes dolores de cabeza y le dije que tenía que ir al médico”, testificó Almaca. 

El juicio continuará hoy viernes y podría extenderse unas dos o tres semanas más, debido a la gran cantidad de testigos, especialistas y policías que testifican en la causa.




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