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martes, 25 de septiembre de 2018

Profesor adjunto dominicano de John Jay y tres colegas acusados por drogas y agresiones sexuales

Miguel Cruz Tejada - martes, septiembre 25, 2018





NUEVA YORK._ El profesor adjunto dominicano de sociología en el colegio John Jay de Justicia Criminal en Manhattan, Leonardo Domínguez (Leo) y sus colegas Anthony Marcus, ex decano de antropología, Richard (Ric) Curtis, un experto en mercados de drogas ilegales y Barry Spunt, ex director del departamento de sociología, fueron acusados de drogas y agresiones sexuales al menos a dos graduandas de la prestigiosa entidad, según reportó el tabloide New York Post. 



NUEVA YORK._ El profesor adjunto dominicano de sociología en el colegio John Jay, Leonardo Domínguez (Leo) y sus colegas Anthony Marcus, Richard  Curtis, y Barry Spunt, acusados por drogas y agresiones sexuales a dos mujeres de la entidad.  A la derecha, las acusadoras, Claudia Cojocaru y Naomi Harber.  (Fotos fuente externa).

Domínguez, residente en El Bronx, habría manoseado a la denunciante Claudia Cojocaru, de 39 años de edad y nativa de Rumanía, y según ella el profesor dominicano aprovechó una fiesta en la que participaban para manosearla, meter sus manos entre los pantalones de Claudia para sentir su “cálida vagina” y acosarla para tener relaciones sexuales con ella. 

El escándalo que se destapó el domingo con la publicación del relato de las mujeres, ha sacudido el ámbito académico de Nueva York, debido a que John Jay, es una de las instituciones que enseña leyes de mayor reconocimiento mundial, y en la que la mayoría de aspirantes a policías, se gradúan para calificar como futuros oficiales de la uniformada. 

La otra denunciante es Naomi Harber de 24 años de edad, que también habló en la entrevista con el Post. 

El medio dijo que los cuatro académicos fueron reasignados a labores administrativas, mientras se desarrolla la investigación. 

La oficina del inspector general del estado de Nueva York y la fiscalía del distrito de Manhattan están investigando las acusaciones, que datan de 2014, aunque la pesquisa se encuentra en las primeras etapas, dijo un vocero de esa dependencia. 

Haber dice que Domínguez, de 27 años, intentó tener relaciones sexuales con ella y la acosaba continuamente, aunque le pidió que se detuviera en muchas ocasiones. 

"Estábamos sentados en el sofá de Ric, y Domínguez trataba de poner sus manos sobre mis piernas y sobre mi trasero", escribió. "También me bajaba las manos por los pantalones para ver qué ropa interior llevaba puesta y para sentir mi vagina cálida". 

John Jay es una de las instituciones que pertenecen al sistema universitario y de colegios comunitarios del estado de Nueva York. 

Las denunciantes dijeron que el líder de las prácticas corruptas fue el profesor Curtis, de 64 años de edad. 

En la entrevista, y en una queja formal presentada en la oficina del Título IX de la escuela en mayo, las dos mujeres acusan a los profesores de diversos grados de mala conducta y violaciones recurrentes a la ética. 

La acusación más atroz es la de Haber quien alega que Marcus, la violó violentamente en una conferencia académica en Washington DC cuando tenía 21 años de edad. 

"Puso sus manos alrededor de mi garganta, me ahogó con ambas manos y se forzó a sí mismo dentro de mí sin previo aviso", escribió en su denuncia. 

"Lo único que podía hacer era adormecerme y separarme de su cuerpo", dijo la mujer. 

Las mujeres sostienen que Curtis, hasta ahora un respetado profesor de antropología que dando clases por 30 años, se movía en un mundo de consumo de drogas y sexo en un edificio anexo y aislado de las instalaciones de John Jay, conocido como “The Swamp” 

Ella creció en una comunidad judía hasídica en el estado de Nueva York, y dice que Curtis aprovechó su educación protegida. 

"Él fue magnético y me introdujo en un mundo de desviación que no tenía idea de que existía", escribió Haber, que ha cortado los lazos con su comunidad religiosa. Ric era un experto en olfatear esas vulnerabilidades, por lo que era consciente de lo impresionante que él era”, añade Haber en la denuncia. 

Dijo que Curtis intentó tentarla a tener relaciones sexuales con colegas académicos, incluido un profesor que estaba tratando de reclutar para enseñar en John Jay. 

Tanto Haber como Cojocaru dicen que Curtis, un experto en drogas ilegales y especialmente heroína, a menudo usaba y vendía drogas desde su oficina en “The Swamp”. 

Cojocaru dijo que Curtis la tentó mientras estaba en la fiesta de otro profesor en Brooklyn. 

La mujer dice que fue víctima de tráfico sexual y se convirtió en residente permanente en 2011 a través de la Ley Contra la Violencia a la Mujer. Ahora es profesora adjunta de John Jay y enseña la materia de Sexo y Cultura. 

Presentó una denuncia contra Spunt, de 70 años, alegando que el profesor de sociología asociado colocó las manos sobre sus nalgas sin su consentimiento. 

La abogada de Spunt, Carmen Jack Giordano, le dijo al Post que las acusaciones de Cojocaru son viciosas y difamatorias. Afirmó que las imputaciones son una revancha por la imposibilidad de Cojocaru de ingresar al programa de doctorado de John Jay. 

El abogado de Curtis, Robert Herbst, también acusó a Cojocaru de presentar sus quejas porque fue rechazada en el programa de doctorado. 

Herbst le dijo al Post que Curtis nunca había sido objeto de quejas de mala conducta de ningún tipo en John Jay, debido a que trabaja, estudia y enseña acerca de personas involucradas en el comercio sexual y de drogas, es más vulnerable que la mayoría a las acusaciones falsas del tipo que Cojocaru y Haber han tramado. 

El abogado del profesor Marcus, Scott Simpson, le dijo al New York Times que su cliente niega categóricamente las acusaciones. 

No se pudo contactar a un abogado del profesor Domínguez para hacer comentarios. 

Un portavoz de John Jay dijo que la escuela toma en serio cualquier acusación de mala conducta y está cooperando con las autoridades policiales. 

"La seguridad de todos los miembros de la comunidad de John Jay es de suma importancia para nosotros, y esperamos que cada miembro cumpla con nuestros estándares de conducta", agregó el portavoz.




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